El fabricante japonés Bridgestone, líder mundial en neumáticos, siempre privilegió la seguridad de sus productos.
Con esta filosofía, Bridgestone demostró ser EL NEUMÁTICO MÁS SEGURO de la Fórmula 1 y consiguió 7 años seguidos la superioridad absoluta en el Campeonato Mundial.
En 2005, la reglamentación de la F1 cambió y no se autorizaron los cambios de neumáticos durante la competición: los pilotos tuvieron la obligación de usar el mismo juego de neumáticos desde la clasificación hasta el final de la carrera. Ante esta nueva reglamentación, Bridgestone siguió dando prioridad a la seguridad de los pilotos por sobre todo y decidió suministrar neumáticos muy resistentes. Los resultados de esta elección se vieron reflejados en el exigente circuito de Indianapolis donde Bridgestone demostró ser el neumático más seguro de la Fórmula 1 a millones de espectadores asombrados del mundo entero.
Para el año 2006, se abandonó esta reglamentación y se vuelve al clásico y más seguro sistema de libre cambio de neumáticos durante la carrera. |